Es una de las preguntas que más llegan, y la respuesta corta es que los hipopresivos no se practican durante el embarazo. No es una recomendación de precaución vaga: tiene un motivo concreto, y conviene entenderlo para saber qué sí tiene sentido hacer mientras tanto.
Por qué no se hacen durante la gestación
El gesto central del método es una apnea espiratoria con apertura costal: se vacía todo el aire, se cierra la glotis y se abren las costillas sin dejar entrar aire. Eso genera una succión que arrastra las vísceras hacia dentro y hacia arriba.
Ese cambio de presión dentro del abdomen es justamente lo que hace útil al método fuera del embarazo, y lo que desaconseja usarlo durante. Con un útero gestante ocupando la cavidad abdominal, no interesa introducir variaciones bruscas de presión ni maniobras en apnea. A eso se suma que la apnea sostenida no es lo más recomendable en una etapa en la que el aporte de oxígeno importa por partida doble.
Por eso el embarazo aparece siempre en el listado de contraindicaciones de la guía del método, junto con la hipertensión, la cirugía reciente y la patología respiratoria.
Qué sí puedes trabajar mientras tanto
Que los hipopresivos queden aparcados no significa quedarse quieta. Al contrario: llegar al parto con una musculatura que responde acorta bastante la recuperación posterior.
1. Respiración costal
Es la base del método hipopresivo y, por sí sola, es perfectamente segura. Aprender a llevar el aire a los laterales de las costillas —en lugar de al pecho o a la barriga— mejora la movilidad del diafragma, que en el tercer trimestre agradece cualquier ayuda.
Además tiene una ventaja añadida: cuando llegue el momento de retomar los hipopresivos en el posparto, ya tendrás dominada la parte que más cuesta.
2. Ejercicios de Kegel adaptados
La contracción voluntaria del suelo pélvico sí está indicada durante la gestación, y hay bastante consenso en que un suelo pélvico con buen tono llega mejor preparado al parto. Lo que cambia respecto a la pauta habitual es el énfasis: tan importante como contraer es aprender a relajar, porque el parto va a pedir precisamente eso.
Tienes la técnica desarrollada en la guía de ejercicios de Kegel. La pauta concreta te la debería dar el profesional que lleve tu seguimiento.
3. Movilidad y fuerza adaptada
Caminar, nadar, movilidad de cadera y trabajo de fuerza adaptado tienen respaldo amplio durante el embarazo sin complicaciones. Lo que se evita es el impacto alto, los ejercicios en decúbito supino prolongado a partir del segundo trimestre y cualquier cosa que se haga aguantando la respiración.
4. Postura
El centro de gravedad cambia mes a mes y la zona lumbar lo paga. Trabajar la colocación —crecer desde la coronilla, abrir el pecho, no colapsar el tronco— alivia molestias y es exactamente el mismo trabajo postural que después acompañará a la práctica hipopresiva.
Cuándo se retoman los hipopresivos
Aquí no hay una fecha universal, y desconfía de quien te la dé. El momento depende de varias cosas:
- El tipo de parto. Vaginal instrumentado, con desgarro o cesárea marcan tiempos distintos.
- El estado del suelo pélvico, que solo se sabe con una valoración.
- Si hay diástasis, y de qué tipo.
- Cómo va tu recuperación general: sangrado, dolor, descanso.
La referencia habitual es una valoración de suelo pélvico entre la sexta y la octava semana. Esa consulta, y no el calendario, es la que marca la salida. Si nadie te la ha ofrecido, pídela: debería ser rutina y todavía no lo es en todas partes.
Mientras llega, la respiración y la activación suave del transverso son seguras en prácticamente cualquier escenario. Están detalladas en la guía de ejercicios posparto.
El orden que funciona después del parto
Cuando tengas el visto bueno, la progresión sensata es esta:
- Respiración, que probablemente ya domines si la trabajaste durante el embarazo.
- Activación profunda del transverso y del suelo pélvico, sin carga.
- Hipopresivos, empezando tumbada y progresando a sentada y de pie.
- Fuerza sin impacto.
- Impacto, lo último y no siempre.
Saltarse los dos primeros escalones es la razón más común de que aparezcan escapes de orina meses después. Merece la pena la paciencia.
Preguntas frecuentes
¿Y si hice hipopresivos sin saber que estaba embarazada?
Coméntalo en tu siguiente consulta para quedarte tranquila, pero una práctica puntual en las primeras semanas no suele ser motivo de alarma. Lo importante es suspenderlos a partir de ese momento.
¿Puedo hacer la respiración hipopresiva sin la apnea?
Sí. La respiración costal sin apnea no es un hipopresivo: es respiración, y es segura y útil durante todo el embarazo.
¿Sirven para preparar el parto?
No son la herramienta para eso. Para el parto interesa más el trabajo de relajación del suelo pélvico y la respiración, que es lo que se entrena en preparación al parto.
¿Después de cuántos hijos dejan de funcionar?
No hay un límite. El trabajo de faja profunda y suelo pélvico responde igual después del primer embarazo que del tercero; lo que cambia es el punto de partida.
Prepara el después desde ahora
El mejor momento para conocer el método no es el día que te den el alta: es antes. Si quieres tener el terreno preparado, RESTART es el programa de ocho semanas pensado para recuperar el cuerpo después del embarazo, de dentro hacia fuera, y la respiración que trabajarás durante la gestación es su punto de partida.
Este contenido es informativo y no sustituye el criterio del profesional que lleve tu embarazo.